El momento corrida

Lo primero que sale en Google si buscas corrida.
¿Qué es exactamente una corrida? El final, el clímax, el momento álgido, el disfrute, el gozo. Todo el mundo sabe lo que es una corrida, y la mayoría lo ha vivido en su propia piel (existe ese cúmulo de desafortunadas, lamentablemente). Hasta ahí todo en orden. ¿Pero a qué me refiero cuando menciono el momento corrida? El momento corrida es, cuando hablamos literalmente, ese momento en las películas porno que tanto falta en las escenas lésbicas y que tanto se repite en un glorioso bukkake. El momento del clímax del actor (o actores) principal. Ese momento final de toda escena porno que suele ser desagradable o causar una falsa indiferencia. Es más, a la mayoría de la gente le da asco y, aún así, lo ve. No hay nada más asqueroso que una eyaculación ajena. Pero la magia del momento corrida, al igual que un bajo en un grupo de música, es que si no estuviese lo echarías en falta. Aunque el meneo haya finalizado, sin ese momento es como si la escena no hubiese finalizado. ¿Qué va a pasar al final? ¡No pueden dejarte en ese cliffhanger! Un final que necesitas ver y que por norma te deja mal. ¿Podéis entender a lo que me refiero?
Pero hoy no voy a hablar de porno, hoy voy a hablar de otra cosa. Voy hablar de una diferencia importante entre películas y series de televisión, aparte de las claramente obvias. Y es que, acabe como acabe una película, una serie de televisión siempre va a finalizar en momento corrida. ¡Siempre! Excepto en las miniseries, el ansia de los productores por aprovecharse de una serie de éxito hace que se estire insustancialmente hasta que ocurre lo peor: se salta el tiburón. Pero eres fans, has visto la serie durante cinco años y quieres conocer el final. Sabes que te va a decepcionar, y lo hace, un final amargo pero que necesitabas ver. ¡Era necesidad! Y donde una serie salta el tiburón, irremediablemente, una película no tiene por qué nuquear el frigorífico.
Pero claro, en el hipotético caso de que no se salte el tiburón, tal como ocurre en tantas y tantas sit-coms (que, si lo hace, igualmente se le perdona), ocurre una cosa distinta. En USA, desde los 80, se puso de moda finalizar todas sus sit-coms de forma similar: boda, muerte o mudanza. Las tres cosas más tristes que te pueden ocurrir en la vida. ¿Cosas de casa? Boda. ¿Los Serrano? Muerte. ¿Los problemas crecen? Mudanza. Es más, si hay una preferencia, sería la tercera en discordia. Una comedia en la que todos los personajes terminan fundiéndose en un abrazo llorando por los años que han pasado juntos. ¿Bonito? Sí, pero siempre dejan un poso de tristeza, de nostalgia. Necesitabas verlo pero, desde luego, a diferencia de todos los demás capítulos de la serie, éste no te deja el cuerpo bien.
Así que, seguidores de Lost, tenedlo claro. Por muy buenos que sean los guionistas, evitar el momento corrida dentro de un año es imposible. Ya sabéis cómo va a acabar. Última escena. Todos han muerto en la isla excepto Jack y Kate. Se van a la playa y con un polvo celebran supervivencia. Ambos estarán desnudos y Kate estará, con la boca abierta, esperando su ración, de rodillas frente a Jack mientras termina la faena. Jack se corre en su boca y gime de placer. Primer plano de su cara. Kate se relame amasándose las tetas. Acto seguido, sujeta el falo de Jack y lo chupa sonriente para ingerir los restos. Luego muestra su blanquinosa lengua a la cara.
Zoom out de la isla.
¡PUM!
LOST
Nota: la teoría da en el clavo con series españolas y americanas pero falla con las miniseries y las series inglesas. El primer fallo se ve claro por qué es. Una miniserie bien podría considerarse una película larga. El segundo fallo es debido a que, en UK, sus series suelen evitar el epílogo. Evitar el final de una serie es evitar el momento corrida. Así, luego dejan series que hacen que este momento se eche de menos.
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May 31st, 2009 sobre las 02:12
Ah, pero como los guionistas españoles son tan especiales, dicho momento puede ser totalmente indiferente. “La Familia Mata” terminó de manera totalmente anodina tras tres temporadas, por el simple hecho de que la serie ya no daba los resultados esperados y la tuvieron que cancelar. El final no fue ni muerte, ni boda ni mudanza, simplemente un “bueno, nosotros somos así y así se supone que vamos a seguir siendo”. Más que nada debió ser así porque el repentino corte de la serie no dio para más.
Lo de Los Serrano no sé si considerarlo muerte, porque en realidad no muere nadie. Eso sí, lo recordaré toda mi vida como el final más patético para una serie tras años y años de emisión.
May 31st, 2009 sobre las 11:18
Lo de Los Serrano es el final más típico EVER. Y sí, se puede meter en el tópico de muerte.