Experimento literario. Capítulo III: La decisión
Nota: este es un capítulo de un experimento literario que estoy haciendo con Azrael, en el cual cada uno de nosotros va escribiendo un capítulo diferente sobre la misma novela. La gracia de este experimento es que cada nuevo capítulo el otro lo leerá al mismo tiempo que todos los demás y ninguno de los dos sabe por dónde le va a llevar el otro. Si queréis meteros en el meollo de la historia, os dejo un listado con los capítulos anteriores para que podáis engancharos:
Capítulo 3: La decisión
-Ya está, Parker, ya está. Todo ha acabado. Lo he hecho. He matado a Noemí. -digo por teléfono.
Parker es mi mejor amigo, el único que me ha apoyado todos estos años. Todos los demás no han mostrado el más mínimo interés por mí ni mis problemas, sólo soy uno más en un grupo de amigos que sólo queda para emborracharse y, de vez en cuando, ligar en discotecas. Auténticos desconocidos entre nosotros. Pero con él es diferente, con él puedo hablar de cualquier tema sin tapujos, ser sincero, porque sé que en ningún momento me va a juzgar. Su verdadero nombre no es Parker. Realmente se llama Íñigo Ignacio pero le avergüenza tanto llamarse así que se puso a sí mismo un seudónimo. Y como tiene placa y pistola decidió americanizarse del todo y rebautizarse con un nombre anglosajón.
-Lo sé, lo he visto en las noticias. -dice.
-Es viernes noche. ¿Vamos a salir a celebrarlo?
-Necesito que vengas a casa de Rafa, ha ocurrido algo.
Le digo que voy para allá y cuelga. No sé qué ha podido pasar con Rafa pero desde luego nada bueno. Rafa es un compañero del grupo. No sé a qué se dedica. No sé cuáles son sus hobbies. Sólo sé que en noches normales no pasa de la cerveza y que una noche especial no le surge como a la mayoría de los mortales. Tiene que tenerla preparada, comprarse sus gramos de coca, y llevar la billetera llena para no cesar en toda la noche de ingerir cubatas, prefiriéndolos de Beefeter o Jack Daniels. Y nunca aparece en eventos que se realicen antes de las diez de la noche. Y no sé nada más de él. Cojo el bus hasta su casa, el último de esa línea, y llego en veinte minutos. No recuerdo el piso así que llamo a Rafa pero no me lo coge. Acto seguido, llamo a Parker y me abre la puerta. Cuando llego a su piso, me encuentro la puerta abierta y Parker en la misma, esperándome.
-¿Qué ha pasado? -pregunto.
-Míralo por ti mismo.
Entro al piso y me encuentro a Rafa tirado en el suelo, con la cabeza reventada, encima de una alfombra encharcada en sangre. No me impresiona, anoche ya vi algo similar de cerca pero no quiero acostumbrarme a ver cadáveres con tanta asiduidad. No creo que sea bueno para mi salud mental. En su mano derecha, sujeta una pistola.
-¿Qué ha pasado?
-Se ha suicidado. -dice.
Suicidio. Todo ser humano que se precie alguna vez en su vida ha pensado en suicidarse. Sin ir más lejos, es una idea recurrente en mi cabeza. Siempre he fantaseado con quitarme la vida, me relaja. Siempre he imaginado distintos modos con los que proceder, tratando de dar preferencia a los menos dolorosos. Y sobre todo asegurándome que moriría. Mi elección sería tirarme desde lo alto de un edificio, es la mejor opción. Muerte instantánea. No hay modo de fallar. No hay vuelta atrás. La caída será lo más excitante que hagas en tu vida. Y, encima, podrás disfrutar de tus 15 minutos de fama post-mortem. ¿Y todo por qué? La mayoría de la gente lo haría por esa muestra de cojones que es poder elegir qué día y cómo vas a morir . Te sientes superior al hacer algo que los demás no son capaces de hacer. Morir porque tú lo has elegido. Escupirle a Dios en toda la cara. Pero poca gente lo hace, la mayoría espera a que sea la naturaleza la que decida. Sin embargo, no lo haría por ese motivo. Si lo hiciese, me suicidaría para saber qué gente acudiría a mi funeral. Qué gente me echaría de menos. Qué gente lloraría mi ausencia. Si realmente alguien lo haría. Pero al igual que esa mayoría que espera a la naturaleza, no soy capaz. ¿Y si luego resulta que lo que quiero saber no puedo saberlo debido a mi estado inerte? ¿Y si no vuelvo como entidad abstracta e invisible como en tantas películas? De momento, quiero seguir viviendo tanto como sea posible, y no me puedo permitir correr un riesgo tan grande como ese.
-¿Por qué lo ha hecho? -pregunto.
-No lo sé, no le llegué a preguntar.
-Nunca creí que Rafa fuese capaz de hacerlo.
Parker se agacha y empieza a observar el horroroso panorama detenidamente. No sé qué está pensando. No sé qué pretende ni qué hago yo aquí. Coge el arma homicida y la guarda en los pantalones de Rafa. Luego, se pone a tocar la alfombra que hay bajo el cadáver.
-Esas manchas de sangre no hay quien las quite. Pobre Rafa. Se pega un tiro y encima se carga su propia alfombra. Qué pena. -digo.
-No es su alfombra, es mía. Se la presté.
-¿Le prestaste tu alfombra?
-Sí, eso he dicho.
-¿Y para qué coño te iba a pedir él una alfombra?
-Yo qué sé, la necesitaría. Ahora ven aquí y ayúdame.
-¿Qué quieres que haga? -digo.
-Ayúdame a enrollarlo con la alfombra. Nos lo llevamos de aquí.
¿Nos lo llevamos de aquí? La situación cada vez me sorprende más.
-¿Llevárnoslo? ¿Por qué?
-Porque sí, es lo mejor. Hazme caso.
-¿Y no deberías llamar a la policía mejor? -digo.
-No, no tengo que llamar a la policía. No tengo que llamar a nadie. ¡Nadie va a llamar a nadie! ¿Me has oído? Nadie necesita saber qué ha pasado aquí. Así que ayúdame a sacarlo de aquí y no hagas más preguntas. ¡No necesitas saber nada más! No estás en posición para pedirme explicaciones a mí.
Me agacho, me acerco a la alfombra y le ayudo a enrollar el cadáver. Parker está irreconocible, no parece él mismo. Nunca antes lo había visto cabreado. Nunca antes lo había visto perder los papeles por muy difícil que fuese la situación. Nunca antes me había dado miedo. Le miro a los ojos y trato de buscarle. Sólo quiero saber que mi amigo sigue estando ahí.
Al terminar de enrollarlo, Parker saca un rollo de cinta adhesiva de su bolsillo y se dedica a asegurar con ésta el féretro de Rafa. Yo le ayudo levantando el cuerpo para que él pueda rodearlo sin problema. Con inusitada calma. Como si fuese un profesional, como si lo hubiese hecho cientos de veces. No quiero acostumbrarme a lidiar con cadáveres a diario. Sólo quiero que Parker limpie todo mi rastro de la muerte de Noemí, ayudarle con este asunto que no acabo de comprender y olvidarme de todo esto. No más muertos, al menos, hasta que tenga la necesidad de matar nuevamente.
Finalmente, coge dos bolsas de basura y coloca cada una en un extremo de la alfombra, para posteriormente darle otro retoque con su cinta adhesiva. Supongo que las coloca para evitar que vaya chorreando sangre cuando nos lo llevemos. Acto seguido, aparta a Rafa y friega toda la zona que quedó manchada tras su suicidio.
-Muy bien, ya está listo. Ahora vámonos, no tenemos tiempo. Vendrán en seguida. No podemos estar aquí. -dice Parker.
-¿Quién viene?
-Los tipos malos.
Me dice que salga y llame al ascensor. Que le avise si viene alguien. Él rebusca en un cajón entre un montón de llaves y coge las del piso y el coche de Rafa. En cuanto llega el ascensor, cogemos a Rafa y lo metemos dentro. Parker me deja con el muerto mientras cierra la puerta del piso con llave. Acto seguido, se mete en el ascensor y vamos al garaje. Le pregunto que qué vamos a hacer con él. Le pregunto que quién eran los tipos que mencionaba y qué querían. No me contesta. Sólo se queda mirando la puerta del ascensor detenidamente, inamovible, mientras en su mano derecha mantiene sujeta con férrea decisión su pistola reglamentaria.
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September 14th, 2009 sobre las 11:39
Mmmmm… me recuerda a… El gran Lebowski? xD Me gusta, me gusta, aunque esa obsesión con la muerte violenta y la sangre empieza a ser enfermiza
September 14th, 2009 sobre las 14:15
Yeah, la versión inicial del capítulo iba a ser más Coen todavía, así que si la cosa prosigue por donde quiere que vaya se va a encoenizar aún más.
September 15th, 2009 sobre las 03:28
Cojonuda!Me ha gustado mucho!
September 15th, 2009 sobre las 11:35
Calma, todos tranquilos: el psicópata autor de este capítulo ya ha sido convenientemente denunciado al Cuerpo Nacional de Policía. Me han dicho que hoy no porque es la Romería, pero que mañana mismo sin falta, después de la hora del bocata, van y lo detienen.
Cojones ya.
September 16th, 2009 sobre las 19:16
Ya tengo ideas para el siguiente capítulo. Y sí, va a seguir muriendo gente.
September 17th, 2009 sobre las 13:28
el monologo del suicidio era muy veronika decide morir x.X encima la primera frase creo k es igual xD
mola mucho ^^