Vergüenza

¿Y si cada día fuese una búsqueda constante? Abres el armario y te encuentras con miles de caretas mejores que ponerte que la que llevas puesta cada día. “Hoy voy a ser diferente, hoy voy a ser mejor, hoy voy a ser otra persona”, te lo planteas a ti mismo. Y finges ser otro, día tras día, ocultando tus defectos y tus virtudes. Te cambias de ropa, te pones un traje elegante, un traje de chaqué mucho mejor. Sigues buscando ser otra persona diferente, otro cuerpo en el que estar a gusto, uno mucho mejor que el tienes, uno como el de todos los demás. Tratas de cambiar y siempre yerras, y te machacas día tras día con los errores que cometes. Y sigues buscando, hasta conseguir ser perfecto.

Todo porque no te gusta nada de ti mismo. No te gusta tu nombre, y finges llamarte de una forma distinta. No te gusta tu carrera, y finges estudiar una carrera diferente, una que no dé tanta vergüenza. No te gustan tus gustos musicales, y finges ser como los que te rodean, porque alguna vez te dijeron que tenías mal gusto y te lo creíste. No te gusta tu propia vida, y finges haber tenido una mucho más interesante y mejor. No te gustan tus propios sueños, y finges tener unos más normales, más creíbles o, simplemente, inexistentes. Quieres dejar de ser peor que todos los demás, quieres ser igual de bueno que todos ellos.

Hasta que llega un día (nunca mágicamente) en el que encuentras la careta y el traje que te sientan mejor. Y descubres que han sido los que has llevado siempre, sólo que ahora te encuentras a gusto en ellos. Que lo que necesitabas no era encontrar un cuerpo mejor para gustarle a los demás, sino darte cuenta de lo que vale el que ya tenías. Que mientras buscabas, estabas ocultando a todos los demás a un tío cojonudo, y no es justo que la gente se pierda a alguien tan genial como tú.

Así que apunta. Da igual que trates de ser otro, jamás dejarás de ser tú mismo. Todos tenemos virtudes y defectos, no hay nadie mejor que nadie, y te vas a tirar la vida equivocándote (como todos). Nunca pidas perdón por ser tú mismo: da las gracias. Y sobre todo, que tú eres así y de esta forma, y a quien no le guste, que le den por culo, ellos se lo pierden.


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Alguien comenta al artículo “Vergüenza”

  1. Impresionante…muy bueno.

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