Serenata nocturna

August 10th, 2010 Albert Woodgate Endogámico, Gracioso, Mundano, Odios y fobias | 2 vociferaciones »

dormirLas malas y calurosas noches veraniegas generan una curiosa reacción en cadena. Estoy seguro que la mayoría de vosotros vive en pisos, convive con otros vecinos a los cuales rara vez saluda por la escalera. O saluda. Muchas veces, ignorando sus nombres, y ni falta que hace. Demasiada gente conozco ya para llenarla aún más de nimios avatares intrascendentes, multitud de ineptos que sólo sirven para estorbar en tu visión y en tu vida. Pero hoy me he despertado con un ánimo diferente. Hoy mis vecinos cesaban de generar la más absoluta indiferencia para incitarme un odio supremo hacia ellos. Un incesante deseo de que más de uno se ahogase en su propio vómito. Que se resbalase en la ducha y se rompiese, con saña, la cabeza contra el lavabo. Que se electrocutase. Que se envenenase a sí mismo con un matarratas eficaz. Anoche, un único vecino, me concedió el peor cantar de amor que se puede procurar a nadie: la serenata del ronquido.

Como digo, el verano genera reacciones en cadena imprevisibles. El calor procura que más de uno durmamos ventana abierta con tal de no asfixiarnos en nuestro sin vivir. Si lo aliñas con un problema de ronquidos más propio de Godzilla que de un ser humano el resultado puede ser nefasto. Horas sin dormir. Horas esperando a que el roncador muriese y nos dejase tranquilos de una vez. No exagero si una vez cerradas las ventanas estás vibraban con su tono. No exagero si añado que, precisamente el vecino roncador, no vive ventana con ventana con un servidor. No exagero si añado que me cagué en sus putos muertos. La música se repetía hasta altas horas de la noche, incesante. Hay gente que no merece dormir, y éste vecino es uno de ellos.

Llegada la mañana, este señor se despertó, posiblemente para ir a trabajar, no me importa. Que trabaje en verano, que se joda. Sólo espero que no vuelva a dormir nunca más. Me acomodé aliviado dispuesto a descansar por fin. De repente, un sonido de muelles estridente empezó a sonar del piso de arriba. Al parecer, otro vecino, estaba aprovechando la soledad de su casa para triscar como un poseso con su respectiva. La misma historia. Cargado de sueño y sin dormir un ápice. Un ñiqui-ñaca que no cesaba. Hay gente que no merece follar. A éste no le deseo que se muera, sólo que le amputen la polla.

Imagen vía: http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Panneau-dormir.png.


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2 comentando y subiendo al artículo “Serenata nocturna”

  1. Alguna ventaja tenía que tener dormir al lado de la habitación de mis padres:

    Inmunidad absoluta a los ronquidos.

  2. Yo es que tengo la habitación al principio del piso, lejos del patio de luces de las habitaciones principales de las demás viviendas. El problema es que no puedo dormir mientras haya tráfico entre el principio y el final de la casa.

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