Unas sugerencias para Antena 3
March 4th, 2011 Albert Woodgate Mundo catódico, Odios y fobias 4 vociferaciones »

¡Hola señores de Antena 3! Hace tiempo que sigo, con gran interés, una de vuestras series por vuestro canal on-line en vuestra página web. No, esa serie no es El Barco. Es una más modesta, más manchega. Se trata de la nueva serie Chanante, la celebrada Museo Coconut sobre la que os agradezco que colguéis en internet y accesible a todo el mundo. Pero hay unas cuantas quejas sobre las que os quería hacer hincapié.
- No necesitáis darme las gracias por ver el capítulo. En serio, no es necesario que cada vez que vea un nuevo episodio mostréis un cartel que ocupe la mitad de la pantalla diciendo gracias por ver el capítulo de forma legal. De verdad, me gusta que me den las gracias y esas cosas, me hace sentir importante, pero tal excesivo agradecimiento me agobia y limita mi campo de visión.
- El audio del capítulo está muy bajito, muy bajito y me veo obligado a subir el volumen de los altavoces a tope porque sino no hay forma de seguir los diálogos de los personajes. Yo sé que os preocupáis por nosotros, no queréis que nos quedemos sordos, pero ya me parece excesivo. Que en cuanto quiero tocar otra cosa, el cambio de volumen es brutal.
- El audio de la publicidad está muy alto, muy alto. Hoy, viendo el episodio Me encantan las berenjenas a la crema he sufrido un pasmo casi mortal cuando ha surgido, de la nada y a un volumen inenarrable, un anuncio de Herbal Essences que, más que orgasmo de placer (como anuncian), me ha provocado un imprevisto bote hacia atrás que poco más y acaba en gran golpe contra el suelo, con su consecuente dolor lumbar. Pero por suerte, y gracias a mis aún jóvenes reflejos, no ha habido accidente que lamentar. En serio, estaría bien evitar este tipo de situaciones igualando el volumen de episodio y anuncio. Os aseguro que se hace del todo innecesario llamar nuestra atención de esta forma tan poco ética para que estemos atentos a vuestra publicidad. Sabemos que es vuestra fuente de ingresos pero nos la tragaremos igualmente si mantiene un nivel más apto para nuestro sistema auditivo (incluso más, si cabe).
- Que el botón de pause esté ahí de decoración. Que es un poco tocapelotas que, con el sistema propuesto, a la hora de parar para ir al baño, sí, la pantalla se congele. Pero claro, resulta que no sé qué configuración rara habéis metido al sistema que, pasado el tiempo concedido para cada parte del episodio (están divididos en tres partes), salte un anuncio de publicidad con el consiguiente susto por volumen elevado. Se hace coñazo tener que volver para atrás el capítulo para que, al poco, vuelva a saltar el mismo anuncio. Resultado de no hacer las cosas bien. Así que no queda otra que verlo todo de un tirón y más vale no levantarse ni al aseo ni a pillar alguna ingerencia menor, de picoteo, para saborear mejor cada chiste visionado.
En definitiva, que toméis buena nota. Que las malas artes funcionaban antes, que ahora hay alternativas bastante más coñazo. Pero si no aprendéis la lección, es más que probable que volvamos a ellas, con todas esas pérdidas derivadas vuestra mala gestión (bueno, realmente todo ese dinero que dejaríais de ganar gracias a nosotros).











