Joomla: una historia de odio-odio

February 11th, 2012 Albert Woodgate Odios y fobias, World wide web 2 vociferaciones »

Joomla logo

Joomla es una basura infecta. Para quien no lo sepa, Joomla! es uno de los CMS más célebres que existen y en general de los más sencillas de usar en su backend. En particular, es preferible que me arranquen los ojos a manejar un Joomla más tiempo.

No es la primera vez que me quejo de tal cáncer a nivel web, cuya base de usuarios es principalmente cani. No es para menos. Una aplicación caótica a nivel de desarrollador, cuyo principal fundamento web es para qué seguir los estándares sino sirven para nada, pensamiento propio de un negligente desarrollador de software en cualquier ámbito. Poco configurable, petardea en cualquier cosa que el usuario luser pretenda trastear. Desconocen las virtudes de los sufijos de clases, a chino, una tendencia que son básicas para otros como WordPress o Magento.

Y las nuevas versiones ni siquiera purgan las guarradas que realizaron con anterioridad. Un ejemplo: en las primeras versiones esta plasta hedionda maquetaba las webs a base de tablas y más tablas, obviando los maravillosos atributos que una buena hoja de estilos podía proporcionarle. Cuando Google empezó a penalizar el contenido entablado, los desarrolladores de Joomla! tuvieron que apechugar y adaptar las plantillas con bloques <div>. ¿Qué pasó? Que hay miles de divs, anidados, que no sirven para ABSOLUTAMENTE NADA. Bueno, miento, sirven para tocar las pelotas y liar a cualquiera que desee trastear la plantilla. Y los diseñadores ineptos ahí lo mantienen, eludiendo las buenas prácticas de diseño y basándose en la máximo de “bueno, mientras funcione…“. El código spaguetti y sus múltiples seguidores, que nadie los echaría de menos, joder.

Y me dejo mil cosas por trastear. Módulos que incrustan estilos. Mil hojas de estilos por plantilla. Opciones y atributos que están de adorno. Y encima para resultar ser el gestor de contenidos más inseguro que existe (hasta un burro de feria sería capaz de hackear una web basada en Joomla!).

En definitiva, si estáis por hacer una página web y vais a usar este paupérrimo CMS, primero follad con un transexual sidoso y, si os ha gustado la experiencia, estáis preparados para adentraros a las inhóspitas tierras de Joomla!.

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¡Feliz día del facepalm!

June 10th, 2011 Albert Woodgate Gracioso, Odios y fobias 2 vociferaciones »

¡Feliz día extraoficial del facepalm! ¿Y por qué día del facepalm? Os preguntaréis. ¿Qué es el facepalm? Preguntará algún ingenuo que no sé cómo habrá llegado aquí. Pues bien, como respuesta a la primera pregunta os lo explicaré con sencillez: hoy está siendo el día que más veces me he llevado la mano a mi frente con sucesivas ridiculeces que voy viendo. No sé si es algo casual. Temo que ya directamente el mundo se ha acabado de volver loco y, definitivamente, ya nos hemos vuelto todos gilipollas. Del todo. Tan gilipollas que ya ni nos sorprendemos de nuestras propias gilipolleces. Atentos al listado porque hay miga:

  • La noticia del día: La policía desarticula la cúpula de Anonymous. ¿Pero qué cúpula? ¡Si es un movimiento descentralizado! Y todo con una guinda para terminar por joder a todos los humoristas de este país, mostrando las pruebas de su vinculación con el grupo hacktivista: La foto del ridículo. Visto en Makarras
  • Si hace unos días vislumbré una campaña de concienciación religiosa bastante risible para promocionar la Jornada Mundial de la Juventud (que podéis seguir vía youtube), hoy me ha tocado tragarme un nuevo vídeo de descojone. Éste en concreto lleva tiempo en internet (de 2009) pero no podía evitar compartir con vosotros la campaña Apadrina un cura, con el pez Cristianito como maestro de ceremonias para guiaros por la plataforma.
  • Otra noticia más: Una yegua le destroza la cara cuando trataba de abusar sexualmente de ella. Nada más leer el titular, no he podido evitar acordarme de esa canción de Def Con Dos titulada Pánico a una muerte ridícula: Todos sonríen porque adivinan qué hacía el difunto con una gallina.
  • El enfrentamiento de las dos Españas en forma de señora. Atentos al siguiente artículo de Público: “España: una, grande y libre. A los comunistas, ¡cortarles la cabeza!”. Hilarante un enfrentamiento entre dos señoras mayores. Lo ridículo no es que esta señora defienda unos ideales caducos y que maldefina a La Sexta como cadena comunista cuando no deja de ser una empresa privada que está lejos de defender tales ideales. Lo realmente ridículo con mayúsculas (RIDÍCULO) es que se enzarcen ambas de una forma tan baja y rastrera (y tan fascista, añado) atacando cada una a los pensamientos, criterios y afiliación política de la otra, cuando sus ideales políticos se han visto defendidos únicamente por su cercanía a diferentes canales de televisión. La reducción al absurdo. Ya no hay movimientos políticos, sólo reality shows. Por cierto, añado que conociendo a un canal como La Sexta siempre puede tratarse de una metida y que ambas sean dos actrices. Ojalá sea así y me la hayan colado entera. En serio, lo deseo.

Actualización: La polícia ha mostrado el material incautado a los presuntos hacktivistas. Entre el material peligroso para la ciudadanía destacan una revista de informática (cuya línea editorial cerró hace más de dos años) y una careta de Guy Fawkes. Visto en: Menéame

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Unas sugerencias para Antena 3

March 4th, 2011 Albert Woodgate Mundo catódico, Odios y fobias 4 vociferaciones »

Logo Antena 3

¡Hola señores de Antena 3! Hace tiempo que sigo, con gran interés, una de vuestras series por vuestro canal on-line en vuestra página web. No, esa serie no es El Barco. Es una más modesta, más manchega. Se trata de la nueva serie Chanante, la celebrada Museo Coconut sobre la que os agradezco que colguéis en internet y accesible a todo el mundo. Pero hay unas cuantas quejas sobre las que os quería hacer hincapié.

  • No necesitáis darme las gracias por ver el capítulo. En serio, no es necesario que cada vez que vea un nuevo episodio mostréis un cartel que ocupe la mitad de la pantalla diciendo gracias por ver el capítulo de forma legal. De verdad, me gusta que me den las gracias y esas cosas, me hace sentir importante, pero tal excesivo agradecimiento me agobia y limita mi campo de visión.
  • El audio del capítulo está muy bajito, muy bajito y me veo obligado a subir el volumen de los altavoces a tope porque sino no hay forma de seguir los diálogos de los personajes. Yo sé que os preocupáis por nosotros, no queréis que nos quedemos sordos, pero ya me parece excesivo. Que en cuanto quiero tocar otra cosa, el cambio de volumen es brutal.
  • El audio de la publicidad está muy alto, muy alto. Hoy, viendo el episodio Me encantan las berenjenas a la crema he sufrido un pasmo casi mortal cuando ha surgido, de la nada y a un volumen inenarrable, un anuncio de Herbal Essences que, más que orgasmo de placer (como anuncian), me ha provocado un imprevisto bote hacia atrás que poco más y acaba en gran golpe contra el suelo, con su consecuente dolor lumbar. Pero por suerte, y gracias a mis aún jóvenes reflejos, no ha habido accidente que lamentar. En serio, estaría bien evitar este tipo de situaciones igualando el volumen de episodio y anuncio. Os aseguro que se hace del todo innecesario llamar nuestra atención de esta forma tan poco ética para que estemos atentos a vuestra publicidad. Sabemos que es vuestra fuente de ingresos pero nos la tragaremos igualmente si mantiene un nivel más apto para nuestro sistema auditivo (incluso más, si cabe).
  • Que el botón de pause esté ahí de decoración. Que es un poco tocapelotas que, con el sistema propuesto, a la hora de parar para ir al baño, sí, la pantalla se congele. Pero claro, resulta que no sé qué configuración rara habéis metido al sistema que, pasado el tiempo concedido para cada parte del episodio (están divididos en tres partes), salte un anuncio de publicidad con el consiguiente susto por volumen elevado. Se hace coñazo tener que volver para atrás el capítulo para que, al poco, vuelva a saltar el mismo anuncio. Resultado de no hacer las cosas bien. Así que no queda otra que verlo todo de un tirón y más vale no levantarse ni al aseo ni a pillar alguna ingerencia menor, de picoteo, para saborear mejor cada chiste visionado.

En definitiva, que toméis buena nota. Que las malas artes funcionaban antes, que ahora hay alternativas bastante más coñazo. Pero si no aprendéis la lección, es más que probable que volvamos a ellas, con todas esas pérdidas derivadas vuestra mala gestión (bueno, realmente todo ese dinero que dejaríais de ganar gracias a nosotros).

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A ver, a ver…

November 27th, 2010 Albert Woodgate Endogámico, Odios y fobias 4 vociferaciones »

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Ésta es mi condena por mis reiterados errores ortográficos confundiendo el célebre “a ver” con el verbo auxiliar “haber”, error más propio de prepúber de la ESO que de un correcto y galán escritor como servidor. Señor Porrompompero, espero que quede satisfecho con esta penitencia.

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Extractos XVIII: lenguaje musical

September 11th, 2010 Albert Woodgate Extractos, Música, Odios y fobias Alguien ha vociferado »

Pregunta: hola pau, comparar tu musica con los beatles o u2 no te parece un poco fuerte?? un saludo

Respuesta:No. Ellos escriben canciones y yo también. Quizá la diferencia principal estribe en que ellos cantan en inglés y yo en castellano. ¿Se te ocurre alguna diferencia más lo suficientemente importante?

Pau Donés, en un encuentro digital en El Mundo hace tres años.

Visto en: comentario 33 de Pau Donés: “No entiendo las críticas a la SGAE” en Menéame

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Serenata nocturna

August 10th, 2010 Albert Woodgate Endogámico, Gracioso, Mundano, Odios y fobias 2 vociferaciones »

dormirLas malas y calurosas noches veraniegas generan una curiosa reacción en cadena. Estoy seguro que la mayoría de vosotros vive en pisos, convive con otros vecinos a los cuales rara vez saluda por la escalera. O saluda. Muchas veces, ignorando sus nombres, y ni falta que hace. Demasiada gente conozco ya para llenarla aún más de nimios avatares intrascendentes, multitud de ineptos que sólo sirven para estorbar en tu visión y en tu vida. Pero hoy me he despertado con un ánimo diferente. Hoy mis vecinos cesaban de generar la más absoluta indiferencia para incitarme un odio supremo hacia ellos. Un incesante deseo de que más de uno se ahogase en su propio vómito. Que se resbalase en la ducha y se rompiese, con saña, la cabeza contra el lavabo. Que se electrocutase. Que se envenenase a sí mismo con un matarratas eficaz. Anoche, un único vecino, me concedió el peor cantar de amor que se puede procurar a nadie: la serenata del ronquido.

Como digo, el verano genera reacciones en cadena imprevisibles. El calor procura que más de uno durmamos ventana abierta con tal de no asfixiarnos en nuestro sin vivir. Si lo aliñas con un problema de ronquidos más propio de Godzilla que de un ser humano el resultado puede ser nefasto. Horas sin dormir. Horas esperando a que el roncador muriese y nos dejase tranquilos de una vez. No exagero si una vez cerradas las ventanas estás vibraban con su tono. No exagero si añado que, precisamente el vecino roncador, no vive ventana con ventana con un servidor. No exagero si añado que me cagué en sus putos muertos. La música se repetía hasta altas horas de la noche, incesante. Hay gente que no merece dormir, y éste vecino es uno de ellos.

Llegada la mañana, este señor se despertó, posiblemente para ir a trabajar, no me importa. Que trabaje en verano, que se joda. Sólo espero que no vuelva a dormir nunca más. Me acomodé aliviado dispuesto a descansar por fin. De repente, un sonido de muelles estridente empezó a sonar del piso de arriba. Al parecer, otro vecino, estaba aprovechando la soledad de su casa para triscar como un poseso con su respectiva. La misma historia. Cargado de sueño y sin dormir un ápice. Un ñiqui-ñaca que no cesaba. Hay gente que no merece follar. A éste no le deseo que se muera, sólo que le amputen la polla.

Imagen vía: http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Panneau-dormir.png.

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El ciclo de vida del jugador de un MMOG

July 1st, 2010 Albert Woodgate Divagaciones, Odios y fobias 4 vociferaciones »

Mendigo Game

Inscripción: un día cualquiera, descubres el nuevo juego on-line definitivo del año. Un correo de Gameforge, un enlace de un compañero para que te muerda, un blog de videojuegos… Da igual, el caso es que entras en la web y sientes curiosidad. ¿Qué es esto? ¿De qué irá? Parece interesante. Empiezas a descubrir el juego, a tantear lo que ofrece el mismo. Te miras los tutoriales. Oye, es divertido. ¿Por qué no jugar un rato? Le pasas el enlace del juego a algún que otro amigo, para no estar solo por el nuevo e insondable metaverso, y empiezas a pasártelo chachi con las limitadas implementaciones del juego.

La alianza: tras unos días en el juego tu perfil va progresando a pasos agigantados. Así está preparado, para que los novatos tengan mucho que hacer y se enganchen al juego. Tu puesto en el ránking ha aumentado considerablemente y alguien no tarda en fijarse en ti. Oye. ¿Te vienes a mi alianza? Va a primar el buen rollo, conocer gente y unirnos para jugar. Claro. ¿Por qué no? Seguro que va a ser un trueque beneficioso. Y de paso te llevas tus amigos o incluso gente que hayas podido conocer dentro del juego. ¿Qué problema habrá? Ahí os unís un montón de adictos que tratan de pasar un rato divertido descubriendo y conociendo mejor el juego. Montáis un foro, una sesión de chat… Mucho buen rollo, algún que otro debate aislado en algún tema off-topic. Y la alianza empieza a funcionar. Al principio alguna que otra guerra iniciado con fracaso absoluto. Pero no importa la derrota. Al fin y al cabo esto es un juego. ¿No?

La ascensión: tras un tiempo en la alianza, empiezas a subir puestos. Las salidas de los demás por unos u otros motivos simplifican las escaladas. Entonces empiezas a dedicarle más tiempo al juego, a preparar las cosas de la banda. Es divertido, es gracioso. Empiezas a preparar guerras, con datos, tablas, zonas de ataque, incluso qué elementos del juego son más óptimos. Al principio los cálculos los sacas del foro original, pero después empiezas a hacerlos tú mismo. Realizas ataques a diferentes perfiles y calculas qué beneficia mejor a la hora de ganar una guerra. A pesar de eso, la alianza sigue sin ser tan acertada en guerras como se esperaba. ¿En qué estamos fallando? Y es cuando te fijas: hay un gran lastre de jugadores son extremadamente inactivos dentro de la alianza. Ahí surge por primera vez la gran pregunta. ¿Los echamos? El kickeo más duro, el primero. Vas de puntillas, te acercas a ellos, les tocas en el hombro y les susurras la decisión. Algunos se los toman a mal. Otros a bien. Otros directamente no se lo toman porque realmente habían abandonado el juego. Pero te consuelas. Total, hay huecos limitados, al menos que los ocupantes sean perfiles que realmente tengan ganas de jugar. ¿No?

La cima: la alianza ha llegado a su mejor momento. Has entrado en el top del ránking y habéis logrado ser conocidos dentro de tu server. Cualquiera tiene en cuenta tus consejos, tus tutoriales, tus estrategias, te oyen. Conoces el juego mejor incluso que los que lo habían creado. Te deja de temblar el pulso a la hora de kickear gente. Si quieren jugar que jueguen, pero para ser inactivos que jueguen solos. Deja de importar el aspecto social del juego, ya molestan. Subes los requisitos de entrada de tu alianza hasta niveles increíbles para no tener que aguantar en tus filas a algún novato molesto. Lo haces todo por la alianza. Te conectas a las 5 de la mañana para gestionar ataques simultáneos. Nadie en su sano juicio se conectaría a esas horas, nadie podría evitar el ataque. Cedes horas de trabajo para estar en cada detalle del juego. Cualquier nueva actualización. Procuras estar al tanto de cualquier apertura de un nuevo server, sabes lo importante que es llegar el primero a cualquier juego on-line para poder estar en el top. Lo has conseguido.

La caída: el estrés empieza a hacer mella en ti. Esto deja de ser un juego para convertirse en un trabajo. En peor que un trabajo. Eres un esclavo, nadie te paga por estar ahí. Al contrario. En el foro de la alianza, las disputas empiezan a ser constantes. Los más activos quieren un puesto en el poder. Los más inactivos no quieren irse de la alianza por tomarse el juego con más relajamiento. Ha desaparecido el motivo. No lo hay, sólo entras por pura inercia, porque te lo piden los demás. Riñas, puñaladas, insultos, hipocresía… Los más disconformes se salen de la alianza para crear la suya propia, una que de verdad haga las cosas bien, a su manera. O incluso puede que por cualquier motivo ya no estés en el nivel de actividad en el que estabas antes, da igual, es equivalente. En ambos casos, te han eliminado, tienes que dejar el juego. Porque sigue siendo un juego. ¿No? Nunca decides largarte de un juego on-line. Esa decisión siempre la toman otros. Bien porque te hayan echado de la banda, bien porque la gente con la que entrabas se fue yendo antes que tú. Hay gente que deja la cuenta sin más, y que se muera sola. Otra la regala o incluso la vende. Pero la mayoría son fieles a sí mismos y la borran, tras mucho tiempo de gran esfuerzo.

La verdad es que nunca he llegado al punto de la cima como lo describo pero todos los jugadores de MMOG pasamos siempre por una etapa similar y lo dejamos justo en el momento en lo que nos damos cuenta de que eh, esto es estresante de más. Aquí se acaba mi periplo y noviazgo con los juegos on-line. Y con los frikis extremos, claro, que a partir de hoy me infunden un asco considerable.

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¡Pero si es una FIESHTA!

May 27th, 2010 Albert Woodgate Gracioso, Odios y fobias Sin comentarios »

Cornada del quince

¡Pero si es una FIESHTA!

Nota: sí, sé que esta noticia es de la semana pasada pero juro que la principal razón por la que no he podido subir el chiste es porque he estado muy ocupado. ¿Eh?

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Prohibiendo

March 23rd, 2010 Albert Woodgate Divagaciones, Odios y fobias 2 vociferaciones »

Problema: la juventud actual está desatada. Mean por las esquinas, potan en la calle. Lo dejan todo lleno de mierda. Encima incordian y molestan a vecinos en lugares públicos.

Solución: el Gobierno (o quien sea, un lumbreras) descubre que hay un factor común entre los jóvenes vandálicos. Todos bebían en la calle. Así que proponen como solución ilegalizar el botelleo.

¿Os acordáis? Ese silogismo tan ridículo ocurrió hace algunos años. Prohibir. Resulta que si existe un problema en la sociedad, la solución a emplear es siempre prohibir. Hace escasos cuatro días ha sido tomado una decisión de similar índole: se va a permitir el cierre en cuatro días de webs que, presuntamente, infrinjan derechos de autor. En este caso, siguen la teoría de que, ante el cierre de webs, la gente va a dejar de generar páginas de enlaces, descargas directas y torrents. Que la gente va a dejar de descargar cosas y, lo que es más descacharrante, va a empezar a comprarlas.

¿Qué es lo que realmente cambió con la ley antibotelleo? La gente no ha dejado de beber. Los parques están más sucios que nunca. Encima, la efectividad policial ante el tema es nula. ¿Por qué? A diferencia de cuando el botelleo era un evento social permitido, ahora la gente sigue realizando el acto pero dispersándose por toda la ciudad. Es decir, que si el objetivo de un prohibición es el control y el descontrol es el resultado esto significa que la ley no es efectiva, por muchas multas que se puedan haber recaudado. Igualmente ocurre con el tema de las drogas. Y el de las descargas. Permitir el cierre de webs de enlaces llevará un camino similar. No hay que ser muy listo para que, viendo las medidas tomadas, el asunto no va a llegar a ninguna parte.

El gran problema de todo esto es que vivimos en una sociedad que da preferencia a la prohibición sobre la educación. Una sociedad que se pone en contra del aborto o de la píldora de el día después blandiendo como gran argumento que las juventudes se pondrán a follar como focas sin poner ningún método porque luego podrán abortar todas las veces que haga falta. Claro, al igual que podríamos decir que si no fuese por la ley antibotelleo, nuestros jóvenes estarían bebiendo como cosacos. Está claro, al parecer es mucho más importante poner impedimentos que enseñar a la sociedad a un uso responsable de cada una de estas cosas. Si se desconocen las consecuencias, si sólo se sabe que es ilegal, esto sólo los hace más atrayentes. Países más desarrollados que el nuestro, como Holanda, han demostrado que la legalización de las drogas allí no ha incentivado su uso e incluso se ha mejorado el control sobre lo mismo. Igualmente ocurre con ilegalización del botelleo, que ha permitido la generación de botellódromos en algunas zonas de España.

Con las descargas ocurre algo similar. La ley Sinde no va a parar nada. Las descargas se van a seguir produciendo. La gente que compraba va a seguir comprando. Únicamente sirve para que la gente sea más recelosa a la hora de comprar productos. En vez de enseñar a consumir cultura se obliga. En vez de mostrar que no todos los artistas son Lars Ulrich, se centran en mostrarnos una Rosario Flores que se muere de hambre. Éste paso por controlar el consumo de la sociedad sólo va a provocar un mayor descontrol de la situación. Sólo va a hacer las cosas un poco más difíciles.

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La taquillera del Zig Zag

September 22nd, 2009 Albert Woodgate Cinefilia, Odios y fobias 7 vociferaciones »

Si tenéis la suerte de poseer el dinero necesario para costearos una entrada de cine y el infortunio de veros desprovistos del medio de transporte necesario para acudir a los centros comerciales, así mismo incluyendo la gana de ver alguna película (en especial, alguna que otra obra maestra), seguramente acabéis acudiendo a los cines Zig Zag, la última opción en cines cercanos al centro en Murcia. Pues bien, tengo un consejo para todos aquellos que vayáis a hacer uso de la taquilla de los cines: no os pongáis en la cola para la taquillera borde.

La Borde, como llamamos cariñosamente, es una taquillera que se dedica a poner malas caras al personal mientras busca cualquier motivo de pugna con cada uno de sus clientes. Procura buscar el más mínimo resquicio burocrático en vales descuento y carnés universitarios para evitar aplicar el descuento pedido. Responde con borderías (de ahí su nombre) ante cualquier elemento externo que ella considera erróneo. Y siempre hay pegas, siempre. No existe modo alguno de librarse de la más mínima incidencia. Por eso, si queréis una velada fílmica tranquila procurad eludir, en estos cines, a cualquier taquillera que sea rubia, un tanto vieja y con gafas. O si queréis caña, id a su taquilla. La entrada os saldrá más cara pero al menos tendréis algo de lo que hablar toda la noche.

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