¿Deberías dejar el móvil a tus hijos?

 

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Cada vez, más padres optan por comprar un Smartphone a sus hijos de edades cada vez más tempranas. Así, en los últimos tiempos, se ha hecho habitual, por ejemplo, que un teléfono móvil de última generación sea un regalo de cumpleaños, comuniones y premio por buenas notas a final de curso. Otros padres son más partidarios de contratar un número móvil virtual o segunda línea para dejar a los pequeños tener sus propios contactos sin tener un móvil para ellos solos.

Sin embargo, todo esto podría ser muy perjudicial para su vista, según asegura un estudio reciente de científicos de Corea.

El informe ha sido publicado en la revista BMC Ophtalmology [link https://bmcophthalmol.biomedcentral.com/articles/10.1186/s12886-016-0364-4 ], y explica que la adicción de los jóvenes y los más pequeños a los Smartphone puede conducir a sufrir el síndrome del ojo seco.

El síndrome del ojo seco

Se trata de una enfermedad que se suele diagnosticar en personas mayores; no obstante, a causa de la proliferación de los Smartphone y de las horas que pasamos ante la pantalla del ordenador en nuestra sociedad actual de manera habitual, cada vez es más común, también, en personas jóvenes. Incluso, en niños.

Para llegar a esta conclusión, los científicos autores de la investigación estudiaron las condiciones oftalmológicas de 916 niños y niñas de Corea de entre 7 y 12 años. Al parecer, el 6’6 por ciento de los mismos sufría este síndrome, y los científicos lo han relacionado con su uso del teléfono móvil, dado que los pequeños pasaban ante la pantalla una media de 3’2 horas al día. En cambio, aquellos con los ojos sanos, sólo unos 37 minutos diarios.

Sin embargo, los investigadores también han encontrado la manera de calmar a los padres de los afectados. Al parecer, todos aquellos niños que participaron en el estudio y que presentaban síntomas del síndrome del ojo seco, vieron desaparecer la enfermedad después de pasar un mes entero sin apenas utilizar este dispositivo.

Pero no se dice nada de lo que ocurriría en caso de que el uso continuara. Podría llegar a ser una enfermedad crónica, en el peor de los casos.

Y tú, ¿qué opinas? ¿Dejarías que tu pequeño pasara tantas horas al día enganchado a la pantalla del teléfono?

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